viernes, 4 de abril de 2014

7 de abril Día Mundial de la Salud 2014: Pequeñas picaduras, grandes amenazas




  La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha alertado de la propagación o el resurgir de algunas enfermedades transmitidas por vectores como el dengue o la malaria en nuevas regiones del mundo donde no se habían registrado casos o ya se habían erradicado, y recuerda que son patologías "totalmente prevenibles"


Las enfermedades transmitidas por vectores es el tema central del Día Mundial de la Salud 2014 que se celebra cada 7 de abril.

Las enfermedades transmitidas por vectores son aquellas enfermedades infecciosas propagadas por algunos  organismos, como por ejemplo insectos y caracoles, que transportan virus, parásitos y bacterias a humanos.
 Estas enfermedades representan una alta carga de morbilidad y mortalidad para las personas, sus familias y las  comunidades, especialmente en los países más pobres, causando ausentismo escolar, empeoramiento de la pobreza, un impacto negativo en la productividad económica, y altos costos y sobrecargas de los sistemas de salud de los países. Las enfermedades transmitidas por vectores que causan mayor impacto en la región de las Américas son la malaria, el dengue, la enfermedad de Chagas, la leishmaniasis, la filariasis linfática, la esquistosomiasis y la ceguera por tracoma. 

En vista de los graves riesgos y daños a la salud que representan los vectores transmisores de estas enfermedades, y reconociendo la limitada existencia de medicamentos eficaces y vacunas para el tratamiento de algunas de ellas, la prevención de la infección y el control de los vectores se convierten en un componente esencial para reducir la carga de las enfermedades de transmisión vectorial.El control integrado de vectores puede disminuir el riesgo de la transmisión de las enfermedades, ya que, sin el contacto entre el huésped (ser humano) y el vector, estas enfermedades no pueden propagarse. El control integrado de vectores propone optimizar y racionalizar el uso de recursos y herramientas a través del fortalecimiento de las capacidades de los países incluyendo la vigilancia, el seguimiento de los casos y la evaluación de las acciones, así como la educación y la promoción de la salud en las comunidades, y el trabajo en conjunto con socios y aliados. El control integrado de vectores busca además, el control o eliminación de los vectores haciendo un uso racional de los insecticidas, la utilización de instrumentos legales (reglamentos y ley) y la combinación de éstos, con métodos menos agresivos para el medioambiente y la salud de los trabajadores en la agricultura y comunidades en las zonas de transmisión.

Para garantizar la sostenibilidad de estas acciones se debe impactar también en los determinantes de la salud asociados a la persistencia de éstas enfermedades como son la mejora del acceso a agua segura, los servicios de recolección de basura o desechos, el saneamiento básico, la educación, la higiene y la vivienda adecuada de entre otros.  

Finalmente, el papel de las personas y las comunidades es igualmente, un componente esencial para las acciones de prevención de la infección que incluyen acciones de protección individual como el uso de ropas que sirvan de barrera en la exposición a la picadura, la utilización de mecanismos para impedir el acceso de los vectores en las viviendas (uso de mallas protectoras en puertas, ventanas y aleros) y las acciones para reducir criaderos cerca de las casas o en las comunidades (tapado de recipientes en los que se almacena agua, eliminación de charcos y drenajes de los lugares en los que acumula el agua, eliminación de recipientes inservibles donde se poza el agua y el control de la basura en los patios y jardines.