El 24 de marzo se celebra el día
mundial de la Tuberculosis (TB), conmemorando el día en el que Robert
Koch en 1.882 anunció el descubrimiento de la bacteria causante de la tuberculosis (Mycobacterium
tuberculosis). La Alianza Mundial
Alto a la Tuberculosis (Stop TB Partnership), es una red fundada en 2.001 y compuesta por más de
1.600 organizaciones internacionales, países, donantes de los sectores público
y privado, y organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, que trabajan
juntos para eliminar la tuberculosis, y junto con la Organización Mundial de la Salud
(OMS) organizan el Día Mundial.
El viernes 22 de marzo se organiza en
Zaragoza una sesión científica sobre la tuberculosis, en el contexto del día mundial,
en la que se debatirá la vigilancia epidemiológica y la epidemiología molecular de
la tuberculosis en Aragón, el estado actual de la resistencia y
multirresistencia a los fármacos y las nuevas vacunas frente a la tuberculosis
en las que el grupo de investigación de la Universidad de Zaragoza tiene un
papel destacado.

En 2006, la OMS publicó la Estrategia para detener la tuberculosis (Stop TB Strategy) con
la finalidad de incluir la prevención de la tuberculosis en los Objetivos de
Desarrollo del Milenio (ONU) y proponer las siguientes metas: Para 2015, reducir la prevalencia y la mortalidad por
tuberculosis en un 50% respecto a 1990; y para 2050, eliminar la tuberculosis
como problema de salud pública (reducir a 1 caso por millón de habitantes). En 2011,
se actualiza el Plan Global elaborado por la Alianza Mundial Alto a la Tuberculosis , publicando
el Plan Global para Detener la Tuberculosis2011-2015 (Global Plan to Stop TB 2011–2015).
Actualmente se mantienen los progresos
hacia la consecución de la meta dentro de los Objetivos de Desarrollo del
Milenio, consistente en detener y empezar a reducir la epidemia de tuberculosis
en 2015. No obstante, la carga mundial de la tuberculosis es enorme y sigue
siendo un importante problema de salud pública en todo el mundo. La existencia
de tuberculosis multirresistente y extremadamente resistente, su asociación con
la infección por VIH, el retraso en el diagnóstico, la mala cumplimentación de
los tratamientos, la debilidad de los sistemas sanitarios y las condiciones de
vida de los enfermos son las principales dificultades para eliminar a la
tuberculosis como problema de salud pública en el mundo.